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¿Nuestros funcionarios entienden realmente el espíritu de la ley de libre acceso a la información pública?

¿Nuestros funcionarios entienden realmente el espíritu de la ley de libre acceso a la información pública?

(Posadas 30/04/2017) En esta semana tomó estado público la reacción del Intendente de Puerto Rico, Federico Neis, en virtud de una petición de acceso a información realizada por el joven Alex Schuster, sobre una obra pública que lleva adelante dicho municipio, lo que provocó que debieran justificarse los altos costos implicados en la misma.

Al respecto, desde la Fundación Transparencia Ciudadana, expresamos nuestra preocupación por la conducta asumida por el Intendente Neis, pretendiendo cobrarle horas extras al peticionante por el trabajo de los agentes municipales en la recolección de los datos, siendo aquél quien justamente debiera asegurar a todos los ciudadanos el cumplimiento de las leyes adoptadas por el Estado Municipal, en este caso, el acceso a la información pública.

La ley IV – Nº 58 de acceso a la información pública –con cuya sanción Misiones fue pionera en la temática, incluso antes que la Nación-, establece con claridad el principio de gratuidad, así como también los de publicidad de los actos de gobierno, y la sencillez y facilidad en el acceso a la información de interés ciudadano.

La conducta asumida por el Intendente Neis contraría el espíritu y los objetivos de la Ley IV – Nº 58, considerándose una actitud tendiente a amedrentar a quien ejerce su legítimo derecho constitucional de peticionar a las autoridades. Sin dudas nuestra política aún no comprende que el control por parte de la ciudadanía enriquece y mejora la calidad de nuestros gobiernos.

Misiones se encuentra entre las provincias menos transparentes y por lo tanto más proclives a un manejo discrecional de los fondos públicos, por lo tanto, conductas como las asumidas por el Intendente de Puerto Rico, deben ser repudiadas por toda la sociedad, incluyendo los organismos de control establecidos –Concejo Deliberante de Puerto Rico y Cámara de Representantes de la Provincia- a fin de que en el futuro, la participación ciudadana y el correcto ejercicio de la función pública sean debidamente reconocidos y promocionados, y no lo contario.

El acceso a la información pública es un derecho humano elemental, que debe estar plenamente garantizado, y un instrumento fundamental para el ejercicio de otros derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.